La ley Sinde para otra ocasión
Eso es lo que decidió el Consejo de Ministros esta semana pasada. A todos sorprendió que de pronto se pusiese sobre la mesa para su aprobación, pero no fue más que para pasar la patata caliente al próximo Gobierno. Como están las cosas nadie desea echarse encima a buena parte del sector Internet y además, con la SGAE tocada en la linea de flotación qué necesidad había de jugársela.
Aunque yo iría más lejos, qué necesidad hay de que un Gobierno, sea el español u otro cualquiera, intente regular algo que tiene un ámbito internacional tan claro como es Internet. A esos niveles es a los que hay que actuar. Por ejemplo, Google con su actualización Panda, ya está velando por la duplicación de contenidos al menos editoriales. Todavía está por ver si está siendo efectivo pero igual sería más fácil que aplique la misma medida para otro tipo de contenidos como los audiovisuales o los editoriales. Podría ser una opción.
El fondo de la Ley Sinde es proteger a los autores de copias y descargas ilegales pero enfrente, el sector duro de Internet, se acoge a la libertad de información para distribuir lo que le venga en gana sin tener que pedir permiso alguno. Para mí ni uno ni otro lleva razón, por supuesto que los contenidos originales deben ser protegidos, sin embargo, el verdadero problema reside no en la copia y distribución sin permiso sino en el lucro que terceros consiguen gracias a contenido que no es suyo y que no han pedido permiso para distribuirlo. Esos, y sólo a esos, deberían ser perseguidos porque para mí difundir cultura sin ánimo de lucro va inherente a la condición humana y es lícito, y no sólo eso, sino que hace que la fuente original sea cada vez más relevante para la sociedad, sea del ámbito que sea. Los autores y sobretodo los intermediarios de derechos deben acostumbrarse a no solicitar pasar siempre por caja porque ya obtienen un rédito de transmisión de su creación, sólo tenemos que preguntarnos ¿cuantos millones de euros se pagan por acciones de marketing para conseguir ser conocido?.
Conteneo se dedica a la creación de contenidos digitales y a su explotación y en los casos que hemos encontrado a terceros copiando contenido siempre ha habido un ánimo de lucro por su parte mediante publicidad, sms, o similar, sin él estoy convencido que ese tipo de personas no tendrían la menor intención de copiar contenido. Y si fuese el caso de que se haya utilizado contenido de manera circunstancial y no como fin principal de la web con una advertencia para retirar el contenido es más que suficiente. Esto es, no es lo mismo poner sin conocimiento una foto con copyright para acompañar un artículo que hacer una web para vender fotos de terceros sin su permiso. Este es el verdadero mal y lo que hay que atacar.
Por todo ello, mi postura es: debe exisitir una regulación internacional que investigue y reciba quejas sobre la distribución de contenido no original con fines lucrativos pero del mismo modo debe ser lícito copiar y distribuir contenido si no se obtiene nada a cambio.
Aunque me temo que hasta que hasta que una organización con poder para ello se siente y aborde Internet como un medio de comunicación transfronterizo siempre habrá algún reducto en el mundo donde poder librarse de la ley.
menéame